Un mejor camino

El inicio de un nuevo año es una oportunidad para reinventarnos con otro modo de vida, ante la amenaza a las especies y el cambio climático.  Si lo que está en juego es nada más y nada menos que la existencia de los animales y del hombre en el planeta, la responsabilidad es de todos y cada uno. Negar el comienzo del fin, si no se actúa de inmediato, es necio ante las evidencias palpables y científicas.

La indolencia por la suerte de los animales y la tierra viene desde los tiempos primitivos. En el curso de los siglos el hombre se ha impuesto sobre todos los elementos que alberga su planeta para disponer de ellos y satisfacer sus necesidades primarias y luego sus ambiciones y placeres. Ello hace parte de la dinámica de la historia, así como también hace parte de ella la evolución de la mentalidad y de las ideas.

Hay tiempos en que la humanidad avanza en la comprensión del mundo en que vive, en un principio de manera intuitiva, y muy lentamente en la práctica y en las leyes. Contribuyeron al progreso importantes descubrimientos e inventos del hombre. Pero superando prejuicios atávicos, dogmatismos y barbarie, fueron las tendencias ideológicas sociales o políticas, incluso literarias o artísticas, las que anticiparon e inspiraron otras visiones y posteriores normas para la protección de los derechos humanos sin distinción de raza, género o creencias. Muchos derechos fueron reconocidos tan solo en el siglo XX luego de intensas luchas sociales, tal como los de las negritudes o los de la mujer como persona capaz y libre.

En los últimos tiempos se viene dando otro paso trascendental en la evolución de la mentalidad en torno al relacionamiento del hombre con el mundo que habita. Se trata del despertar en buena hora de una nueva sensibilidad y conciencia sobre los animales y el medio ambiente, fenómeno nunca antes experimentado por la mayoría de las personas. Y como es de esperar, no por ello se logran medidas o soluciones, lo que implica intensas luchas que fundamentalmente están dando jóvenes, organizaciones y colectivos con conciencia ambiental.

La humanidad en su tradicional mentalidad antropocentrista se arrogó insensiblemente el derecho a aniquilar con sufrimiento y dolor a los animales, y a consumirlos sin miramiento alguno, así como a vaciar los mares y contaminar las aguas y el aire. Voces y activistas muy aislados clamaron por este drama, hasta ahora que nuevas generaciones se han sumado y alzado con fuerza su voz. Han infundido así un nuevo espíritu a estos tiempos.

Sobre los animales se ha descubierto lo que ya conocían sus amantes u observadores: que éstos a más de contar con un sistema nervioso central, poseen inteligencia y establecen vínculos afectivos, incluso amistad con el hombre o con otras especies animales. Éstas se comunican entre sí y transmiten a su manera sus propias situaciones.  También existe similitud del genoma del hombre con otras especies animales. Circunstancias entre otras, que reflejan lo que por tanto tiempo se desconoció: la evolución y la íntima relación existente entre el hombre y los animales.

De ahí que, entre la compasión por los seres vivos y la meta de la urgente reducción del calentamiento global, nos planteemos en la actualidad la alternativa de basar la alimentación en los alimentos tan variados, ricos y nutritivos que da la tierra, para mermar en gran medida o totalmente, el consumo de alimentos de origen animal. Toda acción individual en los hábitos de consumo, suma. Hábitos difíciles de cambiar pero si cada cual lo logra, en el conjunto se potencia el hecho al punto de incidir en las metas necesarias a nivel mundial, y en las individuales en términos de salud.

Ante la adversidad subsiste la posibilidad de tomar un mejor camino. Reinventarse en circunstancias apremiantes es una obra de la inteligencia. Muchas personas o sociedades se han reinventado precisamente ante situaciones amenazantes. El reto de reinventarse necesariamente por las causas ambientales, es tanto para las personas del común, como para las organizaciones políticas, empresariales y del Estado dentro de sus competencias.

Imagen: https://bbva.info/36y6c9C

 

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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