Tu decisión cuenta: reflexiones…

En estos momentos de contiendas electorales, las cuales se han extendido, entre familia y amigos, vienen dejando heridas en el ambiente, que no son fáciles de ignorar. Es necesario tomarse un tiempo para analizar, si esta forma de hacer política, nos está llevando a formar una sociedad involutiva.

No podemos seguir tomándonos la política de forma tan personal, pues con ello estamos arrasando con las buenas relaciones, que, como seres humanos, son necesarias para nuestra convivencia y subsistencia

Empecemos por entender que nadie tiene la verdad absoluta, que todos tenemos aciertos y desaciertos en nuestra vida, no hay hombres perfectos, como tampoco hay candidatos perfectos, habrá buenos o malos postulados, propuestas interesantes, pero poco viables, como también, personas que nos gustan o no.

Pretender que sólo mi voto es el que vale, que no es corrupto, no está bien. Afortunadamente, los electores han cambiado y ya no son presa fácil de políticos mal encaminados, que ya no tienen cabida en esta nueva sociedad.

El llamado voto de la ética, no es sólo propiedad de un partido o determinado candidato; es el voto de todas las personas, que sin buscar un beneficio particular, votaron a consciencia. Colombia ha dado un gran ejemplo en estas elecciones, porque es muy probable que el 60 o 70 por ciento de los votantes, votó por el candidato de su predilección, sin recibir alguna clase de prebenda.

Es más importante pensar en Colombia, en la Patria; aquella que nos acoge a todos, sin distingo de razas, credos y clases, donde lo único que importa es que le vaya bien, para que a todos nos beneficie.

Existe un postulado, pueblo que desconoce su historia, está condenado a repetirla. Ya no es el momento de retroceder, pero tampoco el de ignorar lo que ha marcado nuestra violencia, seguir con el odio no nos conduce a nada, mucho menos a la paz.

Viene un momento decisivo para nuestro país, donde debemos actuar con cordura, responsabilidad y con juicios certeros, no con apreciaciones subjetivas, ni comentarios perversos, sino basarnos en el conocimiento directo de hechos reales; el actuar de cada candidato y sus propuestas, sí beneficia o no a todos, no si me beneficia, aunque éste es un argumento válido, no es un argumento suficiente, lo que necesitamos todos es el bien del país y no sólo el de unas minorías.

Tratemos con respeto a quienes no comulgan con nuestros postulados. Démosle la oportunidad de expresar sus argumentos con objetividad y lo más probable es que si no nos ponemos de acuerdo, por lo menos no estamos deteriorando nuestras buenas relaciones.

Recuerde que el voto en blanco en este momento sólo es una expresión de inconformidad, pero no determina en nada la votación, que sólo será entre los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta. En momentos de crisis no es la mejor decisión.

Y ahora una frase para reflexionar: “Pregúntate, si lo que estás haciendo hoy, te acerca al lugar en el que quieres estar mañana”.

 

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

* Imagen extraída de la página http://politicayprotocolo.com

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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