Trump, el que cumple lo que promete

Han sido numerosas las columnas de opinión, análisis políticos y reportajes que se han hecho desde que Donald J. Trump ganó las elecciones presidenciales en el país más influyente del mundo, en noviembre de 2016. Igualmente numerosas han sido las manifestaciones alrededor del mundo en contra de un machista, misógino, xenófobo, racista y supremacista blanco. Sin embargo, se ve que este “Showman” va a cumplir todo lo que prometió.

Un hombre que nunca ha conocido el “NO” –elemento importante para la formación de la personalidad y el carácter desde el psicoanálisis- y siempre consigue lo que quiere, que no se guía por las instituciones políticas y democráticas más fuertes y estables, que no es “políticamente correcto” (un crimen en esta época) logra ser presidente con un discurso simple y sencillo, lleno de odio y rencor dirigido a una población empobrecida simple y sencilla, llena de odio y rencor.

Su gabinete, el más masculino, blanco y rico desde hace 30 años, sin latinos en él, es la antesala que indica hacia dónde va a gobernar el “Showman”. Ayudará a los hombres, blancos, heterosexuales, religiosos –no musulmanes-, y ricos. Aunque en sus discursos polemice con los medios de comunicación y la élite política, culpándolos de las desgracias del estadounidense blanco promedio.

Solo lleva pocos días en el cargo, sin embargo la misma tarde que tomó posesión cerró las páginas de la Casa Blanca dedicadas a los temas de la población L.G.B.T.I., y al medio ambiente, igualmente clausuró la página de la presidencia en español. Luego, firmó un decreto para impedir la financiación a ONG´s que empoderaran a las mujeres en su sexualidad y planificación familiar, con especial énfasis a las que están de acuerdo con el aborto. Inició el desmonte gradual del programa de salud de Obama, el “Obamacare”, que atiende aproximadamente a 20 millones de personas de bajos ingresos. Se retiró de uno de los mayores acuerdos comerciales del mundo, el T.P.P., que buscaba consolidar una zona comercial sobre el Pacífico. Autorizó la construcción de dos oleoductos polémicos, pues se hacen camino en medio de territorios indígenas. Y está próximo a autorizar la construcción de un muro entre Estados Unidos y México. Es decir, que hasta ahora se ve que va a cumplir todo lo que prometió.

Donald Trump es un hombre que se ha hecho más rico y famoso gracias a las condiciones propias de los ricos de Estados Unidos. Usar migrantes para construir sus edificios y fortalecer su emporio de la construcción; establecer relaciones, gracias a las élites políticas, en distintos países donde se puede invertir a una tasa de ganancia mayor que en Estados Unidos; y declararse en quiebra como jugada financiera y terminar ganando. Asimismo ha logrado, como todo narciso, que su imagen sea propagada por millones de televisores, tanto en Estados Unidos como en otros países, gracias a los programas y realities en los cuales ha participado. Él, ahora un crítico desde el capitalismo, del capitalismo neo-liberal globalizado, se ha enriquecido y ha logrado ser presidente debido a eso que hoy culpa y sanciona como la mayor desgracia del “pueblo norteamericano”.

Ese “Showman” es tan políticamente incorrecto que sí va a cumplir todo lo que dijo en campaña. Otra cosa distinta es que esas promesas, ahora acciones de gobierno, estén en declive de los derechos humanos, de los principios fundamentales de la democracia como la libertad de expresión y pluralismo, del medio ambiente y del progreso social. Y otra muy distinta aún, es que sea un señor anaranjado y vanidoso lleno de contradicciones.

 

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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