Seguridad y confianza

La realidad revelada por el Observatorio Polis de la Universidad Icesi sugiere que en Cali la brecha entre la percepción de inseguridad y la inseguridad efectiva es bastante amplia: aunque sólo 12 de cada 100 ciudadanos ha sido víctima de un delito, 64 de cada 100 personas manifiesta sentirse insegura en la capital del Valle. Por supuesto, hay una realidad en la ciudad y es que los hurtos, particularmente de teléfonos móviles, se ha incrementado y ese delito ha impactado notablemente la confianza de los ciudadanos. Poco efecto ha tenido el hecho que hoy la ciudad tenga la tasa de homicidios más baja de los últimos 25 años o que en lo corrido de 2017 tengamos 72 muertes violentas menos que en 2016. La reflexión es que, aunque el impacto de los delitos contra la vida y el patrimonio es bajo, la desconfianza de los ciudadanos es notable. Y eso debería ser una preocupación para la Administración Municipal.

Estoy muy lejos de ser un experto en temas de seguridad y dudo que llegue a serlo, pero la recuperación de la confianza de los ciudadanos en su policía y en las autoridades civiles de la ciudad pasa por la capacidad que tienen de proyectar mejor su labor en contra de la delincuencia. Y también se trata de saber distribuir y optimizar el uso de los recursos disponibles para garantizar la seguridad y el orden en Cali. En ese sentido, hay experiencias internacionales que pueden ser adoptadas por la ciudad para construir estrategias más efectivas contra el delito: hay evidencia fuerte que sostiene que el 50% de los delitos en las grandes ciudades de América Latina, entre ellas la capital vallecaucana, se concentran en sólo el 5% de las cuadras. Por tanto, no parece tan obvio que se necesite más policías por cuadra sino una mejor asignación de los recursos.

El punto es el siguiente: existen unos puntos calientes (hotspots) donde se puede concentrar una estrategia de patrullaje con énfasis en el espacio. En el centro, por ejemplo, se puede disponer de dispositivos de videovigilancia y patrullaje en bicicleta que sirvan de elemento disuasivo. Y para esto se requiere entender por qué los delitos se concentran más en esos sitios que en otros y si se corre el riesgo que concentrar los esfuerzos en una zona genere un efecto de desplazamiento del delito a otras zonas. Creo que Cali tiene un reto de mejorar la capacidad de capturar datos, procesarlos y generar información relevante para adaptarlos al diseño de una estrategia contra el crimen mucho más eficiente y costo-efectiva. También existe la necesidad de fortalecer, reestructurar y mejorar los procesos internos dentro de la Policía Metropolitana, para asegurar que se restauren los lazos de confianza con la comunidad.

La confianza se irá recuperando si se consiguen tres aspectos claves: el primero, es que el ciudadano crea que la policía, efectivamente, cumple con su deber; para esto es inevitable que el pie de fuerza se concentre en los puntos donde hay mayores aglomeraciones y donde, conforme a la información recopilada, se identifica un mayor impacto del delito. El segundo aspecto es la rapidez de la reacción de la policía: ante un aviso de un delito, la capacidad de la autoridad para hacerse presente en el menor tiempo posible es y será un indicador notable para el ciudadano. Y esto se ata con el tercer aspecto, que consiste en reducir la complejidad del trámite de denunciar un delito. Este trámite debe ser rápido, simple y efectivo y debe darle al ciudadano la certeza que fue escuchado. Ahí la Policía tiene un desafío enorme pero fundamental para mejorar la percepción de los ciudadanos.

Finalmente, estoy convencido que los ciudadanos sentirán que las autoridades están haciendo su labor cuando la cara visible de estas aparezca con frecuencia en el panorama de la lucha contra el crimen. Es necesario que el Alcalde y su Secretario de Seguridad participen más en operativos y patrullajes. La idea es jugar con el mismo efecto con el que juega el crimen: aprovechar la capacidad multiplicadora de las redes de información. La seguridad y la confianza son elementos complementarios y deben ser objetivos de la política contra el crimen en Cali.

  * Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

 

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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