• Lo público es demasiado importante para dejarlo en manos de oportunistas y politiqueros

¿Pesimismo infundado?

Las encuestas empiezan a ser adversas para el alcalde de Cali. Un porcentaje importante de ciudadanos tiene la percepción que las cosas no marchan bien. Por supuesto, el hurto de celulares y, en general, el hurto callejero, así como los problemas de movilidad cada vez más apremiantes dan la sensación que las cosas no están siendo bien gestionadas y que los otros esfuerzos se diluyen en el pesimismo. Las percepciones suelen ser a menudo concepciones infundadas o con información limitada, por lo general hay una brecha entre la realidad y lo que se concibe de ella. Los medios de comunicación, las redes sociales y la cada vez mayor conectividad hacen que la información impacte con más efectividad que las obras de gobierno, cuyos resultados son más lentos. Si bien Cali enfrenta muchos retos y problemas, hay una brecha importante entre lo que realmente ocurre y lo que la gente cree que ocurre.

Gracias al esfuerzo sostenido de las dos últimas Administraciones Municipales, en los pasados cinco años el descenso de los homicidios ha permitido que hoy Cali cuente con el menor número de asesinatos en las últimas tres décadas. En la Capital del Valle hubo una época en que morían más de 2000 personas de forma violenta al año; hoy mueren menos de 1300 y la tendencia muestra que en 2017 morirá el menor número de caleños en 25 años. Un logro notable que indica que las distintas intervenciones del gobierno municipal en coordinación con los otros niveles del Estado están dando resultados. Resultados similares se observan en hurtos a vehículos y motos, aunque aún persisten retos en hurtos a personas. No obstante, contrario a lo que se dice, 18 meses de administración del actual alcalde tiene mucho que ver para mantener la tendencia a la baja de los delitos, particularmente de los asesinatos.

En movilidad el reto es grande. El parque automotor creció un 89% entre 2010 y hoy, según cifras obtenidas de estudios de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, mientras en el mismo periodo las vías sólo se expandieron 6%. En el mismo periodo la Inversión Extranjera se dobló, el desempleo empezó a converger con la tasa nacional -cuando antes estaba casi 10% por encima- y el ingreso de las personas creció, lo cual dejó ver que la clase media se expandió y el ingreso de motos y carros pareció responder al mismo éxito económico de la ciudad. Allí empezaron las fallas del MIO, un sistema de transporte que no parecía estructurado pensando en ese aumento del transporte privado, y se mezcló con los trancones y la reducción de las velocidades en el desplazamiento. No obstante, de aquí a 2018 se entregará la Avenida Ciudad de Cali hasta el sur y otro buen número de obras financiadas con recursos que aprobó recientemente el Concejo y que actualizarán la infraestructura vial del sur colapsado de la ciudad. A esto se suma el esfuerzo por dotar de más recursos a Metrocali para mejorar el sistema de transporte masivo, que ha permitido que 200 buses adicionales entren en servicio y mejoren las frecuencias.

Hoy Cali tiene el menor desempleo desde la década pasada, la inversión extranjera ha venido creciendo en sectores como los servicios -lo que controvierte el argumento según el cual hay éxodo de multinacionales- y año tras año crece más el número de empresas y sociedades constituidas en la ciudad. A esto se suman los recursos que se invertirá en educación -casi un cuarto del presupuesto anual del municipio-, el mejoramiento de la infraestructura en salud, así como el aumento del número de monitores deportivos y culturales (que suman cerca de 700 personas en distintas disciplinas abarcando población vulnerable de forma gratuita).

¿Que persisten retos?, por supuesto, los problemas estructurales de Cali no podrán ser resueltos en el corto plazo y en eso tiene que haber suficiente consciencia. Sin embargo, existen muestras notables de cómo la ciudad ha ido creando un entorno de progreso y bienestar que es palpable y medible, sumado a una visión prospectiva que necesariamente toma tiempo materializarla, pero para la cual se exige paciencia y trabajo. Los caleños tendrán que elegir si reciben con mejor actitud los notables avances de la ciudad o si siguen entregados al pesimismo que, por estos días, dejó de ser un asunto psicológico y luce más bien como una eficaz manera buscar votos.

  * Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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