Sobre Palestina y el déficit en los análisis

Gran revuelo causaron los recortes de energía en la Franja de Gaza (dominada por el grupo Hamas) y las polémicas declaraciones del Ministro de Defensa Israelí, Avigdor Lieberman, sobre el rol que la Autoridad Palestina ha ejercido en esta crisis energética.

Empezaré el análisis con un breve contexto, sabiendo que puede haber lectores no muy versados en el tema. La ocupación del territorio palestino por parte de Israel causó una división de dos zonas gobernadas por dos grupos distintos. El primero, Cisjordania, es gobernado por la Autoridad Palestina (AP) y se considera un gobierno relativamente moderado. El segundo, la Franja de Gaza, es dominado por el grupo islamista Hamás, el cual es considerado por Israel como una organización terrorista e incompatible con la existencia de un territorio judío soberano.

Es precisamente en la Franja de Gaza donde se han venido presentando las últimas intervenciones militares israelitas que dejaron enormes cifras de palestinos muertos, en su gran mayoría civiles.

Las declaraciones del Gobierno de Israel siempre han estado enfocadas en la reivindicación de la soberanía y el derecho a la legítima defensa, argumentando que Hamás (como organización terrorista) ha sido responsable por el lanzamiento de misiles caseros a territorio judío, por ataques a la fuerza pública, asesinato de civiles y otros atentados.

Las organizaciones internacionales han repetido en numerosas ocasiones que las respuestas de Israel son desproporcionadas y que sus acciones de guerra (como sostener el bloqueo en la Franja de Gaza) continúan generando altos niveles de pobreza en la población; zozobra que es capitalizada por el gobierno de Hamás para radicalizar a sus connacionales.

El primero de junio de 2017, el periódico Al-Jazeera sacó un reportaje sobre los recortes de energía en la Gaza, situación que empeoró con el cierre de la única planta de energía ubicada en el territorio. La misma habría cerrado porque el combustible surtido por Turquía y Catar había cesado en las anteriores semanas.

Como si la situación no fuera lo suficientemente crítica, la Autoridad Palestina de Cisjordania decidió dejar de pagar a Israel por la electricidad que esta proveía a Gaza, después de que Hamás declarara que no tenía los recursos para pagar por el combustible.

Israel, argumentando la responsabilidad de la AP por los recortes de energía, sostuvo que los recientes acontecimientos son una clara muestra de las intenciones de la AP de encender el conflicto entre Israel y Hamás, después de la tensa calma de los últimos meses. Lieberman va incluso más allá, al afirmar que la estrategia de la Autoridad Palestina es agotar los últimos recursos financieros de Hamás y empeorar la crisis humanitaria en Gaza.

Lo anterior parece indicar que la crisis energética actual, que amenaza con la muerte de cientos de niños prematuros nacidos en la pobre red hospitalaria de Gaza, fuese más una responsabilidad de los mismos grupos palestinos rivales, que de Israel.

Precisamente, por esa funesta conclusión es que me veo motivado a escribir esta columna sobre los “análisis deficientes”, por no llamarlos mal intencionados.

Primero, porque el territorio palestino está ocupado de manera ilegal por Israel, gobierno que ha demostrado en numerosas oportunidades sus intenciones de anexar grandes porciones de Gaza y Cisjordania.

Segundo, porque en el proceso de ocupación ha sido precisamente el Gobierno de Israel el responsable de instaurar el bloqueo económico y el artífice de la destrucción de la infraestructura vital de Gaza, lo cual ha desplomado las condiciones de vida de sus habitantes y sus posibilidades de ser autosostenibles.

Tercero, porque como potencia ocupante, Israel es responsable de garantizar el bienestar de los habitantes en el territorio ocupado, incluso cuando estos territorios tengan administraciones relativamente autónomas como Hamás y la AP.

Finalmente, porque Israel es la única parte involucrada que cuenta (realmente) con los recursos para alivianar la crisis humanitaria y energética de Gaza.

No es correcto desplazar la responsabilidad que tiene Israel frente al territorio que ocupa, incluso cuando es evidente la lucha de poderes por el liderato del pueblo palestino. Menos cuando estamos hablando de una crisis humanitaria tangible, que se puede evitar con un poco de voluntad política e inversión.

Los buenos análisis y el debido cubrimiento de las noticias marcan la diferencia en la formación de la opinión pública internacional, es nuestra responsabilidad exigir dicho rigor en los medios que consumimos diariamente.

 

  * Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

 

** Imagen extraida de: NTR Periodismo Crítico – Link

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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