Los que defendemos La Paz somos más

Hace  muchos años que el país no vivía una circunstancia de inestabilidad como la de estos días. Colombia parece un barco al garete. No porque no exista una legislación eficaz, ni tampoco por falta de instituciones fuertes. Todo lo contrario. En mi opinión todo se reduce a acciones planeadas para desligitimar a la JEP. Lo que es inadmisible en un estado derecho. En el país, hoy, se desconocen fallos de autoridad competente, no se entregan  pruebas oportunamente, y se le tuerce el pescuezo a la ley.

Y como si no fuera suficiente con los asesinatos de líderes sociales, y el asesinato de más de 114 ex combatientes de las desmovilizadas FARC, que ya son un factor de gran desestabilización,  resulta difícil de comprender que algunos líderes o quienes ostentan la calidad de funcionarios en cargos de dirección, o los «opinadores» en medios e influenciadores, sean tan incendiarios en sus manifestaciones públicas; tan poco reflexivos, y tan irresponsables. Se pregunta uno qué es lo que persiguen.

El derecho a pensar distinto es inalienable, a estar en orillas contrarias hace parte fundamental de la democracia;  pero la forma como se vienen agenciando las diferencias es verdaderamente aterradora. Cuándo aprenderemos a no fustigar, a no insultar, a no mentir, a sustentar, a respetar,  y sin agredir defender nuestras opiniones y puntos de vista?

Veamos algunos ejemplos, el Senador Álvaro Uribe en su reciente comunicación ante los medios dijo » la sentencia de la JEP demuestra que en la Habana pactaron un co gobierno con el narcotráfico…» Menos mal Humberto de la Calle le salió al paso y le manifestó a los colombianos que el Senador no solamente faltaba a la verdad sino que en su declaración hizo uso de un lenguaje incendiario que parece destinado a volver invivible la República. En la Habana no se pactó ningún co gobierno con el narcotráfico.

Luis Bermudez Mora, director de La Picota se expresa así en redes » con armas o sin ellas, las FARC seguirán siendo la misma escoria de criminales perseguidos por una sociedad que no los quiere». Se sospecha de este funcionario publico que escondió la orden de libertad impartida en favor de Santrich el día que fue expedida. Con expresiones como esas parecería que esa sospecha podría llegar a ser posible. Es esa la manera en que el director de una carcel debe referirse a una persona privada de la libertad que está bajo su control?

Vicky Dávila en la revista Semana señala: » me niego a aceptar que Juan Manuel Santos haya dejado blindados contra la extradición a Santrich y a sus socios y que, como demuestran los hechos, tengan licencia para delinquir impunemente hasta el final de sus días. ¡Qué esa licencia la haya otorgado el estado es imperdonable!» Lo imperdonable es que una periodista con tantos seguidores y lectores se atreva a faltar a la verdad de semejante forma. Nada de lo que ella afirma en esa cita es cierto.

Columna aparte merece lo que acontece en el Ministerio de Defensa ; volver a los falsos positivos es desastrozo. Instruir para contar bajas. En ese despacho se escriben y se borran chats, se imparten y se borran instrucciones. Da miedo la inexperiencia del Ministro Botero y la poca ascendencia que tiene sobre los generales.

En este clima de confrontación estamos condenados a vivir en Colombia. Una tristeza que todavía existan voces incapaces de ver en La Paz una oportunidad para construir un mejor país con los aportes de todos. Una lástima que no tengamos capacidad de perdonar. Que sea tan complejo enfrentar el quehacer diario entre diatribas que vienen de tantos lados  Pero los que creemos en ella, en La Paz,  y la defendemos, somos más. 

Imagen: https://bit.ly/2Ooy2iT

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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