Instrucciones para tomarse un café en paz

Compartir un café para crear o fortalecer un vínculo, es uno de los actos más universales en múltiples culturas.  Es un rito a través del cual se contactan por primera vez los desconocidos, se renuevan amistades o se exploran posibles relaciones amorosas en sus primeras fases; todo esto referido al consumo de café en la taza, momento en el cual el nombre de nuestro país es una leyenda alrededor del mundo.

Pero hay un gran esfuerzo de muchos seres humanos para lograr que ese inigualable aroma se dé. Y es sabido sobre la inequidad entre las estrechas ganancias de los cultivadores y las menos estrechas de los grandes tostadores.

¿Cuáles serían unas condiciones ideales para que los consumidores finales, además de disfrutar de un café suave, tengan la satisfacción de que con cada sorbo están ayudando a consolidar la paz en Colombia?

  • Imagine que un grupo de excombatientes (por ejemplo de las FARC) decidieran constituirse como las Cooperativas E Común, para el cultivo de café, dejar la guerra atrás y conquistar mercados en el mundo con café de alta calidad.

 

  • Imagine que una dinámica empresa comercializadora en el exterior (por ejemplo ASCAFÉ), ayude a conformar cooperativas de café en el Cauca, de la mano de estos excombatientes y ejecute las acciones necesarias para hacer realidad del proyecto.

 

  • Imagine ahora que un importante tostador italiano (Por ejemplo Andrea Illy, presidente de Illycaffè S.p.A.) capta el mensaje, viaja en su avión privado a Popayán, se reúne con los excombatientes y se compromete a comprar café a precio estable durante los próximos 5 años para asegurar el suministro y la calidad, apoyando la consolidación de estas cooperativas.

 

  • Imagine que después un reconocido fondo de capital internacional sin fines de lucro (puede ser Root Capital), ofrece bajo condiciones especiales préstamos blandos para que estas cooperativas puedan iniciar, ya que por ser nuevas y no tener “historial crediticio” la banca tradicional no les da crédito. Solo pide formular un proyecto avalado por una institución reconocida.

 

  • Imagine que una universidad líder (digamos que la Javeriana de Cali), decide dar apoyo para la formulación del proyecto y descubre en el proceso que es necesario capacitar a los excombatientes en cooperativismo, para que tengan bases sólidas en la gestión de los nacientes emprendimientos.

 

  • Imagine que la sinergia sigue en alza y se dicta el diplomado (por ejemplo en la sede de TECNICAFÉ), que presta sus instalaciones en Cajibío y que un grupo de profesores de la Javeriana (Julio César Paz, Jorge Aponte, Liliana Heredia y Claudia Cuervo) deciden que lo dictarán de manera voluntaria sin paga alguna.

 

  • Imagine que el pasado 7 de diciembre de 2018 se culmina el diplomado con el apoyo de la Gobernación del Cauca, el Ejército Nacional, la ARN, el Comité de Cafeteros del Cauca y la ONU, que ven el potencial de este proyecto.

Si aún está leyendo estas instrucciones, ya concluyó que esto ya sucedió. Y quizás quiera asegurarse de que su próximo tinto tenga el aroma entrañable de la paz para Colombia.

Fuente imagen: Juan Carlos Prado Caicedo

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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