Hijos del agua

Desde nuestra actual civilización el derecho al agua es un derecho fundamental. Desde las cosmogonías de los pueblos indígenas el agua es un recurso sagrado. Las comunidades de la etnia Wayuu establecen sus creencias y prácticas ancestrales en torno a dicho recursos, y por su parte el pueblo Nasa cuenta que su origen es el agua, por lo que se consideran hijos de ella. Y para los Muiscas el agua era elemento sagrado  “relacionado con la concepción de la vida y con el equilibrio natural” (p.2) La evidencia científica ha corroborado la sabiduría de los pueblos antiguos originarios de América y de otras regiones. La ciencia enseña que sólo donde hay agua puede haber vida.

Con ese conocimiento remoto y la conciencia actual acerca del valor del agua, la noticia sobre la cotización en Wall Street de los derechos de uso del agua siguiendo un índice bursátil (NQH2O), provoca en los ciudadanos del común una incertidumbre más en torno al agua. Se percibe que además del calentamiento global que amenaza el recurso, está la de los costos y consecuencias impredecibles que podría acarrear la comercialización del agua en términos bursátiles.  Siendo el agua esencial para la vida, como lo es el aire, es consecuente con ello involucrarla en herramientas financieras,  y a la vez, garantizar el derecho al preciado líquido? Con la cotización en el mercado de Futuros se reduce el agua a una materia prima, como el petróleo, el oro o el café. Según la literatura sobre el tema, en los Futuros dos partes se obligan a vender/ comprar un activo subyacente, en una fecha futura, a un valor determinado, para cubrirse de las fluctuaciones del precio. Por ahora la cotización en bolsa es local con referencia a un índice que sigue el precio de negociaciones del agua en California, pero habrán interesados en replicar el mecanismo en otras partes.

Es conocido que en los mercados de Futuros hay quienes no necesariamente van por la materia prima, porque no la necesitan, sino que ven en dicha herramienta financiera una oportunidad de inversión y de especulación, para fines diferentes al consumo o usos. Preocupa que esta situación impacte los precios o las tarifas del agua, y  si en tal supuesto, se estimularía la obtención del agua o de derechos sobre la misma, afectándose de pronto la integridad del ambiente fluvial o áreas de conservación. Son aspectos que expertos podrán considerar con mayores  y mejores elementos de juicio.

Por lo pronto, son valiosas las normas legales ambientales y sobre manejo de las aguas, para garantizar su conservación y el acceso a la misma a favor de las personas, así como de los animales y de la naturaleza por virtud de normas constitucionales e internacionales sobre protección a los ecosistemas dentro de una interpretación sistemática de ellas. El derecho al agua no es exclusivo del derecho de los hombres, que lo tienen por supuesto, pues está también el deber del Estado, las entidades territoriales, autoridades y de las personas en general, de reconocer que los animales y la naturaleza requieren el agua para su existencia y el equilibrio del ecosistema.  Hay importantes avances normativos, jurisprudenciales y doctrinarios dirigidos al reconocimiento expreso de derechos a los animales y a recursos o espacios naturales, como reacción ante las dificultades para impedir  por las vías tradicionales su explotación o colonización.

Ante la necesidad de deshacer los caminos mal transitados y prevenir mayores daños a los recursos naturales y el agua, para bien de todos,  el mundo espera las mejores regulaciones y vigilancia sobre la actividad humana. Muchos aspectos hay para abordar en tales labores: términos de licitaciones y contratos, empresas con las que se celebren, costos, alcance de concesiones, licencias o encargos para manejo y tratamiento de aguas, construcción de acueductos rurales o hidroeléctricas, restauración de cuencas, etc. La naturaleza ha brindado gratuitamente sus aguas en el subsuelo,  en los ríos y lagunas, en las lluvias y en el rocío, en mares y páramos, razón de más para preservarlas de las amenazas que se ciernen sobre ellas.

 

Referencias

Darío Gonzalez Pozzo. La cultura del agua. 2015

Foto de Matt Hardy

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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