Gobernación y alcaldía: ¡a planear juntos!

 

Hace algunos meses tuve la oportunidad de escuchar al director del Centro de Investigaciones de Desarrollo Regional- CIDER de la Universidad de los Andes, el vallecaucano Oscar Pardo. Su intervención giró en el sentido de cómo debemos planear el desarrollo de Cali y del Valle del Cauca en los próximos años y, para contrastar, puso de ejemplo cómo en un valle similar al nuestro, pero en donde se asienta Delhi, en la India, no viven cinco millones de personas sino casi doscientos millones. El contraste tiene como propósito algo simple pero contundente: estamos a tiempo y en condiciones altamente favorables para garantizar el desarrollo sostenible de nuestra región.

Una de las cualidades del Valle del Cauca es que tenemos el mayor número de ciudades intermedias del país. De sur a norte encontramos a Cali, Palmira, Buga, Tuluá y Cartago como núcleos urbanos más relevantes -sin contar, por supuesto a Buenaventura-; en ese eje encontramos actividad económica variada y, de hecho, ese corredor alrededor del Río Cauca cuenta con la oferta productiva más diversa del país. En solo dos horas y medias en un automóvil se podría salir de una universidad de Cali, donde ya hay doctorados en ingeniería desarrollando actividades de alta complejidad, y estar en los viñedos de La Unión. Sin embargo, aún existe una desarticulación entre los municipios, el departamento y la nación que impide elevar al máximo el aprovechamiento del potencial con el que cuenta la región. Caso palpable es el tema del agua en Candelaria, donde la burocracia regional sucumbió a las visiones localistas de los municipios involucrados.

Sin embargo, la desconexión más palpable está en las relaciones entre la Alcaldía de Cali y la Gobernación del Valle, separadas por unas pocas cuadras en lo físico, pero en el terreno de lo político y la gestión aisladas la una de la otra. No en vano la controversia que generó el hecho que la Gobernadora se reuniera con líderes comunales de Cali, ante un gesto que muchos interpretaron como una invasión a la jurisdicción del Alcalde. La razón, particularmente, es que el sistema de la descentralización administrativa en Colombia dejó algunas zonas grises que han dificultado el trabajo coordinado entre los distintos niveles del Estado -quién hace qué y dónde, por ejemplo-. Más evidente en departamentos como el Valle donde, por ejemplo, el municipio de Cali tiene el doble del presupuesto que la Gobernación. Pero el problema no es solo normativo: ha sido persistente en el tiempo la falta de voluntad de los gobiernos departamental y municipal para hacer frente a esa zona gris y construir una visión conjunta.

Recientemente la Gobernación y la alcaldía impulsaron las reformas administrativas con el fin de actualizar sus estructuras internas para mejorar la eficiencia en la gestión, entre otros objetivos. Se crearon dependencias, se transfirieron funciones y se modificaron otras para responder a las necesidades sentidas del departamento y del municipio, respectivamente. No obstante, llama la atención que la planeación regional, la integración y la coordinación entre los distintos niveles del Estado no encontraron un espacio en las reformas, lo cual deja en evidencia nuevamente la ausencia del tema de ciudad-región en la agenda pública local. Parece que ahí se perdió una buena oportunidad de armonizar la gestión del desarrollo entre ambos entes territoriales y construir una perspectiva común. Los vallecaucanos lo necesitan -por cierto, los caleños también son vallecaucanos- y estamos aún a tiempo de lograrlo.

Acápite. El otro año fijemos nuestra atención en Francia, donde el ascenso populista puede seguir poniendo en riesgo el sueño comunitario europeo. Desde aquí mi respaldo a Manuel Valls, quien recibió a los 20 años la ciudadanía francesa y hoy aspira a ser presidente de la Quinta República. Es uno de los que tiene la tarea de detener a la extrema derecha populista.

 

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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