El lugar de la invención

Hay  obras en la pintura, la cinematografía y la literatura que anticiparon fenómenos inesperados o insospechados en la sociedad que solo el artista intuyó. La humanidad ha venido afrontado transformaciones y fuerzas sobre sus condiciones de vida que desde la ficción fueron visualizados premonitoriamente, como sucede con el vertiginoso protagonismo de la imagen, las nuevas tecnologías y las redes sociales que crean una realidad virtual.

Con el cubismo se evidenció el rompimiento de la tradicional perspectiva pictórica y surge el fraccionamiento de la forma y la representación en diferentes dimensiones, con múltiples posibilidades. Con Kafka se anticipó la deshumanización y el absurdo en relaciones sombrías con la sociedad y la familia, así como la extrañeza del yo y la ausencia de respuestas.

En el “Ciudadano Kane”, creación de Orson Welles, más allá de los recursos innovadores de este clásico del cine que bien explican los expertos, se aprecia el oscuro mundo del poder de un medio de comunicación y la mentira como recurso para enmascarar la verdad, ligado a un magnate de la prensa. Nada de ello será suficiente para salvarlo de la soledad a la hora de morir.

El mundo de la fantasía y la pantalla en Adolfo Bioy Casares, abordó dimensiones impensadas que pueden considerarse prefiguraciones, si se tiene en cuenta la actual entronización y culto a la imagen que gravita sobre las personas. Especialmente en La Invención de Morel, novela del género fantástico, se representa la trascendencia que cobran las imágenes emanadas de la máquina del inventor Morel, al punto que sus proyecciones son una nueva forma de perpetuarse en escenas, reflejo o espejo de otras reales.

El protagonista es un fugitivo que llega a la isla que cree desierta, pero comienza a observar personas que la habitan en extrañas situaciones, se enamora de Faustina mas no sabe que la existencia de su amada es virtual y cuando lo comprende, anhela insertarse en ese reflejo que permite la sensación de un mundo real, como un modo de eternizarse. El profesor E. Alexander Giraldo, en su ensayo “La invención de Morel una fábula sobre el mito fotográfico” publicado en Revista Universidad de Antioquia, explica:

“La invención de Morel retoma la vieja inquietud de artistas y científicos sobre la fijación de la imagen de las cosas. La lleva a un ámbito metafísico donde sucede una intensa indagación por la conciencia. ¿Qué ocurriría si una máquina pudiera servirse del tacto, el olfato y el gusto para coadyuvar simultáneamente a oído y vista en la consecución de las imágenes? Tendríamos, entonces, una invención  como la de Morel, que agrediría a la realidad  con su capacidad alarmante de retrotraer la presencia de las cosas y las personas tal como vivieron en un momento irrecuperable”.

Muchas reflexiones más pueden desprenderse de esta enigmática novela que aborda profundas inquietudes del alma, la supervivencia y la necesidad de la conciencia, o entenderla como una novela visionaria de ciencia ficción en que la realidad la ha superado. Es en todo caso, una metáfora del mundo virtual que ha explotado en los tiempos que corren, gracias a la informática, sistemas digitales, redes sociales, dosis de narcisismo y el deseo de popularidad y trascendencia.

Es paradójico que la actual era de la tecnología y de lugares abiertos con sus infinitas posibilidades de imágenes u opiniones, con todas las bondades que ello conlleva, sirva al mismo tiempo para invenciones con propósitos personales o para el culto de la propia imagen o ideología, cualquiera que sea, haciendo tabla rasa de información veraz o suficiente, y no para procesos artísticos o culturales.

El lugar ideal de la invención está en la literatura, el cine o la ciencia para la creación o prefiguración de  vivencias o experiencias a favor de la comprensión del mundo. Por fuera de esos lugares puede alterarse contenidos históricos o deducciones lógicas que requieren otros niveles de rigor y precisión. Acudir a la tergiversación o el texto fuera de contexto erosiona gravemente los contenidos sociales y culturales de una comunidad.

Tan importante como los métodos o “algoritmos” en redes para contrarrestar las llamadas “fakes news” o falsas noticias, es la precisión y contextualización de los acontecimientos, pues de lo contrario se expone al ciudadano común a riesgos como los derivados del populismo, el mercado de lo superfluo y la influencia de personajes mediáticos que atraen o inspiran credibilidad en sus audiencias, especialmente jóvenes.  De ahí la necesidad de apelar a la conciencia sobre la responsabilidad en el buen uso que debe darse a las capacidades de convocatoria y a los maravillosos avances tecnológicos, en pro del conocimiento, la educación y la democracia.

Fuente imagen: https://bit.ly/2TcFtwP

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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