El acuerdo comercial que puede salvar la Amazonía

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado la frontal oposición de su país a la ratificación por parte de las instituciones de la Unión Europea (UE) del acuerdo de libre comercio firmado entre Mercosur y el bloque europeo el pasado mes de junio. Francia había advertido a Brasil, en la reunión del G-20 en Osaka, Japón, que el destino de este acuerdo dependía del compromiso de Brasil por defender los intereses ambientales del planeta al proteger a la Amazonía de la desforestación y la reducción de su biodiversidad.

El detonante de esta decisión ha sido la actitud displicente, del presidente brasileño Jair Bolsonaro, frente a los incontrolables incendios que han desatado una crisis ambiental nunca antes vista en la selva de la Amazonía y el suroeste brasileño.  Aunque desde hace años Brasil hace poco por frenar los incendios que devoran la selva, la situación se ha agravado rápidamente. En lo corrido de este año los incendios forestales han aumentado en más del 80%.

Con la firma del tratado comercial, Brasil afirmaba un serio compromiso por el respeto al medio ambiente, al mantenerse dentro de los acuerdos de la Cumbre Ambiental de París que limitan las emisiones de CO2 y al comprometerse a luchar contra la desforestación de la Amazonía.

Las imágenes de la ciudad de Sao Paulo, sumida en la oscuridad a causa de la gruesa nube de humo procedente de los incendios ha terminado por conmover a los más incrédulos sobre la gravedad de la situación. Sin embargo, las declaraciones de Bolsonaro culpando a Organizaciones No Gubernamentales de esta tragedia, no convencieron a la opinión pública, ni mucho menos a los gobiernos europeos sobre la capacidad y la buena voluntad del gobierno brasilero para honrar las promesas plasmadas en el acuerdo.

Es mucho lo que está en juego para Brasil, pues la Unión Europea representa un mercado común de más de 500 millones de consumidores. La firma de este acuerdo comercial podría incrementar el comercio bilateral en un 40% en los próximos años, creando nuevos negocios por más de 15 mil millones de dólares que favorecerían principalmente al sector agroindustrial y las industrias alimenticias.  La Unión Europea es el segundo socio comercial de Brasil, con compras que representan el 17.5% de su oferta exportable, solo superado por China con el 26.6%.  En 2018, las exportaciones brasileras hacia la UE llegaron hasta los 42 mil millones de dólares.

Si Brasil desea reanimar la posibilidad de que uno de los mayores acuerdos comerciales de la historia se materialice algún día, tendrá ahora que comenzar por mostrar acciones concretas para frenar la destrucción de la Selva de la Amazonía y contribuir así a mantener el equilibrio ambiental del planeta.

Imagen: https://nyti.ms/2ZhHs0V

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

Deja un Comentario