Cuenta regresiva para la implementación de la agenda de equidad de género

El tiempo para materializar la agenda global instaurada en 2015 por la ONU, conocida como los Objetivos de Desarrollo Sostenible se está terminando. Hace cinco años la comunidad internacional conformada por organizaciones de la sociedad civil, líderes políticos de todo el mundo y organismos internacionales reafirmaron la necesidad de continuar el camino iniciado a comienzos del milenio para transformar el futuro global, y ampliaron el compromiso al asumir la implementación de estrategias concretas, especificas y medibles en 17 áreas de suma importancia.  Diez años nos separan de la meta establecida, y si bien se ha avanzado en muchos aspectos especialmente debido a la movilización ciudadana, que constantemente ejerce presión tanto a nivel nacional como internacional para mantener en el centro del debate estas problemáticas y exigir avances por parte de los gobiernos a lo largo del mundo.

Sin embargo, en cuestiones determinantes en la construcción de un futuro donde la garantía de derechos, las oportunidades para el desarrollo en todos las esferas de la vida, así como la posibilidad de gozar de bienestar, no estén condicionados en forma alguna aún hay muchos desafíos que enfrentar, y ni los avances evidenciados hasta ahora, ni el ritmo al cual la sociedad esta progresando son suficientes para lograr los cambios que se requieren, para salvar las vidas de las mujeres que debido a múltiples formas de violencias, discriminación, desigualdad y  exclusión están muriendo,  o ven sus vidas amenazadas.

A finales del año pasado la ONU recopiló datos en relación con la situación de las mujeres a nivel mundial en distintas categorías de calidad de vida, desafortunadamente las cifras son preocupantes y reafirman la necesidad de un mayor compromiso, medidas más eficientes, decididas y contundentes, así como emprender acciones para desmantelar la cultura patriarcal que legitima la opresión y violencia hacia las mujeres.

Datos de 106 países muestran que el 18% de las mujeres y niñas entre 15 y 49 años que alguna vez han estado casadas o en una relación han experimentado violencia física o sexual por parte de sus parejas en los pasados 12 meses. Aún más grave es el hecho de que en 45 países no existen leyes especificas para proteger a las mujeres de la violencia doméstica.

En relación con aspectos centrales del bienestar, las cifras evidencian que es 4% más probable que las mujeres y niñas alrededor del mundo vivan en extrema pobreza en comparación a los niños. En mujeres entre los 25 y los 34 años el riesgo se incrementa a un 25%, esto es preocupante debido a que en esta etapa de su vida las mujeres deben cuidar de sí mismas, y en muchos casos de infantes que dependen de ellas.

Más aún, las mujeres en edad reproductiva (de 15 a 49 años) a menudo enfrentan barreras para el disfrute de sus derechos a salud sexual y reproductiva, particularmente la proporción de las mujeres que en 2010 pudieron acceder a planificación familiar usando métodos modernos fue de 86.6%. En el caso de mujeres casadas o en algún tipo de unión de pareja, en 51 países solo el 57% de ellas entre los 15 y los 49 años toman sus propias decisiones acerca de las relaciones sexuales y el uso de anticonceptivos y servicios de salud reproductiva.

Las mujeres en el ámbito familiar o de pareja siguen enfrentando diversas problemáticas, mujeres y niñas de 15 años o más pasan el 17.5% de su tiempo realizando trabajo doméstico y de cuidado, mientras que los hombres pasan 4.5%. En 61 países en desarrollo las mujeres y niñas son responsables de la recolección del 80% del agua necesaria en los hogares que no tienen acceso a la misma en el edificio. Así mismo en los hogares de 13 países de África Subsahariana en los que se emplean combustibles solidos para cocinar, emplean 18 horas a la semana recolectando combustible, en comparación con las 5 horas semanales en hogares que usan combustibles limpios.

Por otra parte, la brecha en la participación laboral entre mujeres de 25 a 54 años es de 55%, mientras que en los hombres en el mismo grupo etario es de 94%, de igual forma las mujeres constituyen la mayoría de la población que vive en zonas marginadas, equivalente a un 70%.

Finalmente, las mujeres siguen siendo víctimas de prácticas tradicionales dañinas como la Mutilación Genital Femenina. En 30 países donde esta se concentra, 1 de cada 3 niñas entre los 15 y los 19 años fueron sometidas a ella en el 2017.

Las problemáticas que experimentan las mujeres son diversas, atraviesan distintas esferas de su vida y si bien tienen un impacto directo en la calidad de esta, este es diferenciado, en la medida que se entrelaza con otras dimensiones en las cuales ellas pueden experimentar marginalización y exclusión.

Vivir en zonas rurales, pertenecer a una comunidad étnica, tener una orientación sexual o identidad diversa, no contar con educación, o tener escasos recursos económicos, entre otras puede significar un mayor grado de vulnerabilidad, por lo cual es necesario un enfoque en el que se reconozca la necesidad de tomar medidas basadas en la interseccionalidad y en el principio de no dejar a nadie atrás. Para ello se debe identificar no solo quien es excluido de las estrategias de desarrollo existentes, sino también las dimensiones en las que se ven marginadas, para así proporcionar una respuesta integral a las necesidades de las mujeres.

El momento de tomar decisiones, emprender acciones y generar transformaciones concretas es ahora, la ventana de oportunidad de diez años para la colaboración estratégica de diversos tomadores de decisiones en los distintos niveles de acción política que aún esta abierta, es crucial para llevar a cabo las transformaciones necesarias para alcanzar la equidad de género.

Si bien las cifras muestran que el camino por recorrer hacia la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es largo y complejo, esto debe ser un llamado de atención respecto a la necesidad de un trabajo con mayor impacto y mas contundente, no convertirse en una excusa para dejar de luchar por el cambio que necesitamos, la vida de las mujeres depende de ello.

Fuentes de los datos:

https://www.unwomen.org/-/media/headquarters/attachments/sections/library/publications/2019/progress-on-the-sdgs-the-gender-snapshot-2019-single-pages-en.pdf

https://data.unwomen.org/features/where-do-we-stand-women-peace-and-security-agenda

Fuente imagen: https://bit.ly/2NQyg0D

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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