Cuando menos es más

En el siglo pasado surgieron movimientos inspirados en la libertad de expresión y la originalidad del artista rompiendo con los estilos antiguos. En la arquitectura se destacó por primera vez la importancia del espacio fluido y la simplicidad, prescindiendo de elementos no esenciales al concepto y a la funcionalidad de la obra.

Representativo de esa vanguardia de la modernidad es el Pabellón de Alemania en la Exposición Internacional de Barcelona (1.929), diseñado por Lilly Reich y el alemán Ludwig Mies Van der Rohe, de quien proviene la frase Menos es más. Con planos sin fronteras y superficies en mármol, vidrios y láminas donde el aire circula, se simbolizó la libertad y el progreso de la entonces nueva república de Weimar: “el edificio explora los por aquel entonces novedosos conceptos de planta libre y continuidad espacial (…) considerado un ejemplo arquetípico de simplicidad y rigor constructivos, constituyendo una de las materializaciones más famosas de la conocida máxima miesiana: “menos es mas”. El pabellón muestra la influencia del neoplasticismo en la obra de Mies Van der Rohe, entre otras influencias como la de la arquitectura japonesa y el suprematismo.”

Del mismo concepto se desprende la corriente minimalista en el arte en los años 60 en su simplicidad y armonía en áreas amplias y sencillas. De mayor antigüedad es el arte japonés en el cual se aprecian características y trazos de un minimalismo inconfundible por su serena sencillez, en comunión con la naturaleza. Gran influencia y fascinación tuvo en Vincent Van Gogh la estética japonesa, de la cual diría “El arte japonés es algo así como los primitivos, como los griegos, como los antiguos holandeses, Rembrandt, Hals…” (El alma japonesa de Van Gogh, ELPAIS-21-03-2018). Una de sus obras maestras, Almendro en flor (1.890), pintada con ocasión del nacimiento de su sobrino que llevaría su mismo nombre, anuncia el comienzo de la primavera. Sus flores blancas son símbolo de la nueva vida en una disposición tal que transmite calma y elegancia.

La motivación que envuelve la expresión Menos es más, es decir, obtener lo esencial eliminando lo innecesario y superfluo, se trasladó así a corrientes del arte, el diseño y la escritura. Y ha llegado a convertirse en un principio de vida en otras esferas del quehacer,  como las relativas al manejo de los recursos naturales y al acomodo en el entorno doméstico, e incluso a la economía. Se ha visto que cuando cesó la acción del hombre y de su maquinaria en tierra, mar y aire por el fenómeno mundial de la pandemia, la atmósfera ha recuperado su transparencia y diversas especies animales han tenido un respiro para asomarse a ciudades y playas, sin temor.

Con menos parafernalia de la civilización,  hay más aire para respirar, más belleza a reconocer y más armonía en la convivencia. A nivel personal se  gana en áreas y circulación entre espacios y habitaciones después de liberarlos de cantidad de artículos redundantes o excesivos. El concepto de reducir para crecer en armonía no equivale a un ascetismo o al simple oficio de organizar, sino a lo fundamental y racional con un sentido práctico, más cerca de una vivencia estética y espiritual a la vez. Es una opción ir por la vida llevando un equipaje liviano. A nivel de la economía, es así mismo conveniente aplicar el lema Más es menos para llegar a lo que realmente importa. Reducir el consumo de energías y elementos dañinos para el ambiente permite a la economía enfocar sus recursos hacia lo primordial para la vida y el planeta.

Referencias

Gil Tovar. Historia del Arte e iniciación al conocimiento de los estilos. Bibliográfica Colombiana Ltda. , Bogotá D.E. 1965

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Pabellón_alemán_(Barcelona)

Imagen: https://bit.ly/3d94Rsu

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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