Crecimiento económico y lo que de verdad importa

El Fondo Monetario Internacional proyecta una fuerte recuperación global con un crecimiento de 5.5% en 2021, el cual será impulsado por los dos gigantes asiáticos, China e India que se espera crezcan al 8.1% y al 11.5% respectivamente. Aunque el crecimiento esperado de India es mayor que el de China, este indicador debe interpretarse con cautela, pues viene en su mayor parte solo a recuperar el terreno perdido en 2020, cuando su economía, se estima, se contrajo en un -8.0%. China en cambio fue la única nación del G20 que logró expandir su economía durante 2020 con un crecimiento de 2.3%, que no sobra mencionar, es su peor desempeño en décadas.

En 2020 la economía mundial se contrajo en un -3.5% algo nunca visto para la mayoría de sus habitantes 1 . Por su parte, las previsiones para Colombia indican un crecimiento de 4.5% en 2021, según el consenso de los analistas que publica el Banco de la República 2 , el FMI, menos optimista espera un 4.0% en 2021, tras una caída estimada de -8.2% en 2020.

Algunas limitaciones al repunte en el crecimiento en 2021 están relacionadas con el riesgo de que se mantengan las cuarentenas debido a la lentitud de los programas de vacunación, o por la propagación de cepas agresivas o resistentes. También preocupa un regreso demasiado rápido a la austeridad fiscal y monetaria. Otros riesgos vienen por la vía de las restricciones a la oferta como los cuellos de botella en la logística de contenedores que han ocasionados sobrecostos en los embarques procedentes de Asia Oriental 3 . Mucho menos probable, tras la victoria de Joe Biden son ahora los riesgos de tensiones geopolíticas, pero estos no deben descartarse del todo.

Hasta ahora nos hemos preocupado por la variación del tamaño de la economía mundial y colombiana. No hemos dicho nada a cerca de la distribución de los ingresos y la capacidad de consumo de los hogares. No sobra recordar entonces que es muy importante que el mundo recupere sus niveles de producción prepandemia, pero que esta no debe ser la preocupación principal. De hecho, todo indica que el 2021 dará tiempo suficiente para recuperar el nivel de producción de 2019 a escala global, aunque para el caso colombiano haya que espera a 2022. En cambio, nada garantiza que el desempleo y la pobreza recuperen sus niveles de 2019, ya bastante preocupantes, ni mucho menos que los mejoren.

Por eso, la recuperación de los niveles de producción no debe ser excusa para aplazar las reformas que permitan mejorar los ingresos de los más necesitados. En Colombia, según datos del DANE en diciembre de 2020 solo el 69.6% de los hogares no tuvo que sacrificar al menos una comida al día 4 , y después muchos les critican porque no usan el tapabocas, no se lavan las manos o porque ponen un puesto de ventas ambulantes o piden una monedita.

Propuestas como las de la Renta Básica Universal RBU o Renta Ultra-básica Universal magistralmente explicados por economistas como Abhijit Banerjee y Esther Duflot 5 deben estudiarse y de ser posible implementarse así sea en sus versiones más ultra (que en este caso significa con mesadas muy bajas, insuficientes para resolver los problemas de pobreza, pero suficientes para superar los casos de miseria). La ventaja del esquema de renta ultra-básica es que permitiría garantizar la estabilidad fiscal de la nación, mientras se generan las estructuras tributarias sostenibles con
esquemas más generosos, pero que en todo caso no induzcan a una actitud de renuncia al trabajo para vivir de rentas públicas. Por eso la RBU no debería superar ciertos umbrales como el del 50% del salario mínimo. Una renta ultra-básica universal podría fijarse en torno al 30% del salario mínimo.

Todos los colombianos mayores de edad la recibirían, pero la mayoría la devolvería parcial o totalmente a través del pago de los impuestos. El impacto fiscal no debería ser tan alto si se tiene en cuenta que un esquema de renta básica universal podría remplazar la mayoría de políticas y programas sociales de redistribución que son de carácter discriminatorio como la estratificación de los servicios públicos en las ciudades, o que no logran cubrir sino a una pequeña porción de los necesitados, (muchas veces porque no entienden como cumplir los requisitos), como son
los casos de Familias en Acción, Colombia Mayor o la famosa devolución del IVA, entre otros muchos programas bien intencionados, pero con muchas dificultades en el terreno.

 

Referencias:

  1.  FMI. (2021) Perspectivas de la Economía Mundial. Enero 2021.
  2.  Banco de la República (2021) Encuesta mensual de expectativas de analistas económicos, enero 2021.
    https://www.banrep.gov.co/es/estadisticas/encuesta-mensual-expectativas-analistas-economicos
  3.  Wiezhen Tan. CNBC. An ‘aggressive’ fight over containers is causing shipping costs to rocket by 300%. 24 de
    enero de 2021. Recuperado CNBC.com, febrero 3 de 2021.
  4. DANE (2021-enero) Encuesta Pulso Social. https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-
    tema/encuesta-pulso-social
  5. Abhijit Banerjee y Esther Duflo. (2020) Buena Economía para tiempos difíciles. Taurus.

 

Foto de Gabby K

 

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

Deja un Comentario