El cáncer de los contratos de prestación de servicios personales en el sector público

El 20 de enero pasado, Antonio de Roux, escribió en El País la columna “Carta a un funcionario municipal”, y se refirió a los problemas que conlleva la práctica generalizada en el sector público de vincular a las personas por medio de contratos de prestación de servicios. Esto es tan lesivo que recojo el tema para confirmar y ampliar lo señalado por de Roux

En el municipio de Cali, desde fines de los años 90, la vinculación de personas por medio de contratos de prestación de servicios dejó de ser excepcional para convertirse en práctica corriente. El número de personas vinculadas por medio de estos contratos crece paulatinamente, y hoy su número triplica o cuadruplica al de los empleados municipales vinculados por medio de contrato de trabajo.

Como anota de Roux, mediante la asignación de estos contratos a los concejales, para que ellos decidan quiénes serán beneficiados, en función del poder que cada uno tenga, se logra o retribuye su apoyo a la administración municipal.

Generalmente una persona es contratada por el término de seis meses por recomendación de un concejal o jefe político, vinculación que puede ser prorrogada o no por períodos similares. A cambio, el contratista debe hacer aportes económicos a quien lo recomendó, y conseguirle cierto número de votos para las siguientes elecciones. Esto es clientelismo puro que, como dice de Roux,hace imposible la existencia de una democracia local….y la renovación democrática”. Mediante lo anterior, un concejal al empezar la siguiente campaña de reelección tendrá asegurado un “cace” de diez o quince mil votos cautivos, que desde el inicio saca de carrera a los nuevos aspirantes, que entran al partidor con el simple aval de un partido político, y comienzan de cero a buscar sus votos. Así las cosas ¿quién ganará?

Es de dominio público que los recién egresados de las universidades demoran mucho en conseguir empleo. Todos deberían estar en pie de igualdad para ingresar a la administración pública, en cumplimiento del derecho a la igualdad de oportunidades que consagra el artículo 13 de la Constitución. Hoy día eso no ocurre porque los nombramientos se hacen a dedo como ya se explicó.

¿Cómo solucionar esto? Mediante sistemas tales como la selección por medio de transparentes concursos de méritos, desprovistos de “palancas”. El inequitativo y arbitrario sistema actual viola flagrantemente la norma constitucional citada.

Instaurar sistemas como este generaría beneficios como los siguientes:

  • Las personas trabajarían sin el temor de perder su empleo al terminar el plazo de su contrato, sabiendo que su permanencia dependerá de su rendimiento en su puesto, y no de la arbitraria decisión de su padrino político para rotarlos por otras de sus fichas.
  • Las diferentes dependencias mejorarían su productividad porque se disminuiría sensiblemente la alta rotación actual de sus plantas de personal. Además, podrían seleccionar a los aspirantes más idóneos para los cargos.
  • Se mejoraría la relación jefe – empleado, porque ésta no se desvirtuaría por estar mediada por el respectivo padrino político y, además se podrían exigir resultados. Hoy día ¿a quién se debe el contratista? ¿al superior jerárquico? ¿al padrino político?
  • La estabilidad de las plantas de personal permitiría diseñar y aplicar planes de carrera para el desarrollo de los empleados, en beneficio de ellos y de la dependencia respectiva, y posibilitaría la consecución de objetivos de mediano y largo plazo.
  • Se aseguraría la existencia de memoria institucional en las dependencias. La alta rotación de personas conspira contra su existencia.
  • Se eliminaría la odiosa discriminación entre funcionarios vinculados mediante contrato de trabajo –con todas sus prestaciones sociales-, y los enganchados mediante contratos temporales de prestación de servicios.
  • Y lo que es más importante, ganaría la ciudad porque tendría a su disposición una administración más eficaz, capaz de proyectarse hacia el futuro, y el ciudadano porque podría recibir el servicio rápido e idóneo a que tiene derecho.

¡He aquí un reto para los aspirantes a ser elegidos alcalde de Cali: garantizar que implementarán la vinculación de la mayoría del personal de Cali mediante concursos de mérito, públicos y transparentes!

Fuente imagen: http://www.rincondefutbol.com/no-existe-vinculo-entre-chacarita-y-leganes/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

* Las opiniones expresadas en este espacio de deliberación, pertenecen a los columnistas y no reflejan la opinión ni el pensamiento de la organización Consorcio Ciudadano.

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